Si bien, la educación en sí ha sido un punto fundamental para el crecimiento profesional de una persona; la tecnología, los medios audiovisuales y hasta las redes sociales, han hecho que la educación tenga que verse confrontada con sus metodologías bases, pues la necesidad de adaptarse y entender las nuevas formas de comunicación, la conduce de manera urgente, a escapar de los tradicionales espacios físicos o aulas de clase, y cada vez con mayor intrepidez, adentrarse en la cotidianidad de las personas, a través de su computador, celular, tablet y/o cualquier dispositivo tecnológico.

 

Pero el crecimiento y cambio de esas nuevas estrategias de educación no ha sido fácil para las entidades educativas, pero sí son una oportunidad de crecimiento, ahorro y productividad para los estudiantes, que con el pasar del tiempo, están migrando a la educación virtual, puesto que les permite superar las limitaciones espacio – temporales, optimizar su tiempo, y en general hacer más actividades de su interés. 

 

Aunque, todas esas nuevas herramientas de aprendizaje han mostrado resultados indiscutibles, y generado nuevos modelos que antes eran insospechados, todavía, muchas personas no los ven de forma positiva, y por ello, aquí te contamos de forma concreta ¿por qué hay gente que no cree en la educación virtual?

  • Porque quizá se formaron en modelos netamente tradicionales y presenciales, y les cuesta un poco darse la oportunidad de entender esta propuesta,  aprenderla y evidenciar las mil y una posibilidades de aprovechar mejor el tiempo y al mismo tiempo aprender.
  • Creen que los mejores resultados de aprendizaje, se alcanzan únicamente  en un aula de clase, con un profesor en el tablero y un estudiante anotando todo, sin comprender la diversidad de recursos que la tecnología ofrece para nutrir aún más el proceso de aprendizaje.
  • Añoran el pasado, y se resisten a los cambios tecnológicos, negándose la oportunidad de abrir su mente y entender que las nuevas formas de aprendizaje son incluso más efectivas tanto para  el estudiante, como el profesor y la institución.
  • No se han dado la oportunidad de visualizar todo lo que se puede lograr, y el sinfín de herramientas y elementos metodológicos que brinda la educación virtual para aprender, crecer profesionalmente y adquirir habilidades en pro de aprovechar el tiempo.
  • Consideran  que toda la información y el aprendizaje clave está canalizado en el profesor, sin comprender  que en el mundo digital en el que vivimos hoy, contamos con recursos ilimitados para aprender y descubrir cada día.

Algo claro, es que la educación virtual no busca la eliminación del modelo presencial, porque si bien, dicho modelo siempre será esencial para el mundo, también sin su existencia, sería más difícil el posicionamiento de la experiencia virtual, pero por otro lado, la educación virtual, sin duda se está convirtiendo en la mejor plataforma de enseñanza, donde las personas encuentran muchas más posibilidades para aprender, manejar sus tiempos, trabajar de manera alterna y de la misma forma, tener las herramientas a la mano para educarse con calidad y culminar sus procesos  académicos, que muchas veces se vieron truncados por las limitaciones del modelo presencial.

Por último, nuestra invitación es a crecer, avanzar, innovar y sorprender a tus estudiantes con la implementación de la educación virtual, como una herramienta de aprendizaje, tan efectiva como la presencial y así mismo, puedan tener más actividades y recursos disponibles para su desarrollo profesional.
Categorías: Editorial

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